Semana 29 (veintinueve)


SEMANA 29 - PRIMER EMBARAZO

Arrancamos el Blog ya en la semanita 29. Primer embarazo. Esperamos un varón. Su nombre será Camilo Julián. Desde el momento que supimos el sexo, ya teníamos elegido el nombre. Lo más gracioso es que estaba segura de que era una nena y tenía infinitas posibilidades de nombres. Pero en cuanto me dijo el ecógrafo que era un varón, pensé “este es el nombre, no hay otro para él”. Y así fue.
Voy a arrancar por el comienzo. Tengo 23 años, mi pareja tiene 33 años. Y esperamos nuestro primer bebé. Fue medio planeado medio sorpresa. Porque si bien ya habíamos tenido la conversación sobre tener hijos, no esperábamos que sucediera tan pronto. Pero acá estamos. Contentos, sobre todo, y con muchos miedos, como es normal en padres primerizos.
En esta semana ya tenemos varios cambios evidentes en el embarazo. Para empezar mucho movimiento fetal. Se mueve de día, se mueve de noche. No deja dormir a la madre. Si bien me han dicho que a partir del séptimo mes el bebé ya crea rutinas de sueño y no se mueve tanto, pues este no parece ser el caso. También ya se empieza a sentir el crecimiento del bebé. Me refiero a que ya empieza a ocupar más espacio, y créanme que se siente. Empezas a tener menos capacidad respiratoria, menos capacidad para comer. Te empiezan a costar un poco más algunos movimientos. Te agitas más rápido. Y todo eso es parte del crecimiento acelerado del bebé. Y va a ir en aumento porque todavía nos quedan dos meses más. Agárrate catalina. Empezaron a salir estrías en las tetas. A algunas les salen antes, a otras no les salen. A mí, en este caso, ya me empezaron a salir.
Y a medida que avanzan las semanas y se acerca la tan esperada fecha, empiezan a surgir más y más dudas y miedos. ¿Cómo será el parto? ¿Me daré cuenta de que entré en trabajo de parto? ¿Dolerán las contracciones? Podemos leer mil cosas en Internet y escuchar mil experiencias de amigas, pero cada embarazo, cada mujer y cada parto es único y no se da de la misma forma. Y la ansiedad y el temor crecen conforme se acerca el día. Y es normal. También surgen otras interrogantes. ¿Podré distinguir los llantos? ¿Me daré cuenta cuando necesite tal cosa? ¿Podré amamantarlo bien? Bueno todas estas dudas son normales, e imagino que le pasan por la cabeza a toda mamá primeriza.
A todas estas cuestiones hay que sumarle también la preparación de todas las cosas necesarias para el bebé y el parto. Armar la habitación del niño. Preparar el bolso para el hospital. Que me falta aquello, que me sobra de esto. ¿Qué nos obsequiarán los familiares/amigos? Parece que faltan tantas semanas y a la vez son tan pocas. Y nos volvemos más y más locas con los preparativos.

Y a vos, ¿qué te anda dando vuelta por esa cabecita de mamá primeriza?

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